
Radares bajo la lupa en Misiones:
Reclamos por señalización y legalidad
En plena temporada de vacaciones y con un intenso movimiento en las rutas, los radares de velocidad volvieron al centro del debate en Misiones. Conductores habituales y turistas coinciden en un reclamo recurrente: cinemómetros poco visibles, señalización deficiente y sanciones que llegan tiempo después, cuando el infractor recién toma conocimiento al renovar la licencia o transferir el vehículo.
“Misiones tiene hoy 46 radares habilitados, y todo indica que van a seguir colocando más”, señaló el abogado y especialista en seguridad vial Luis Difalco, en diálogo con el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7. Si bien aclaró que el control de velocidad es necesario, advirtió que “si están bien colocados, está perfecto; hay que asumir las consecuencias. El problema es cuando no cumplen la ley”.
Difalco explicó que cada radar —fijo o móvil— cuenta con una autorización específica de ubicación. “Si un radar está habilitado para funcionar, por ejemplo, entre el kilómetro 1432 y el 1435, y lo colocan fuera de ese tramo, está mal”, afirmó. A esto se suma otro punto clave: la señalización previa.
“Si lo ponen escondido, sin carteles, o en una bajada sin advertencia previa, también está mal. El radar móvil te toma a distancia, no cuando pasás al lado”, detalló. Según la normativa, los carteles deben anunciarse con suficiente antelación —alrededor de 900 metros— para permitir una reducción progresiva de la velocidad, algo que, según los reclamos, no siempre ocurre.
Un caso emblemático citado fue el del radar fijo frente al Parque de la Ciudad, en Posadas. “Hubo semanas enteras con carteles caídos o torcidos. El que ingresaba a la ciudad no los veía”, relató Difalco, quien aseguró tener registros en video de esas situaciones. “Toda esa gente multada podría reclamar, pero cuando lo hace le dicen que ‘el cartel estaba’”.
Otro de los cuestionamientos apunta al procedimiento. “La ley dice que, cometida la infracción, te tienen que detener y notificar dentro de los 10 kilómetros. Eso acá no está pasando”, sostuvo el especialista. En muchos casos, las sanciones se procesan de manera electrónica y llegan tiempo después al domicilio del conductor.
“El que hace la multa es la policía, el que juzga es la policía y el que sentencia es la policía. Es muy difícil que prospere un reclamo”, explicó. “En el 90 o 95% de los casos te dicen que estaba todo señalizado y que pagues”.
Difalco también advirtió sobre supuestas multas que ni siquiera figuran en los registros nacionales. “Recomiendo siempre verificar en la página de la Agencia Nacional de Seguridad Vial o en Mi Argentina. Hay actas que no están cargadas porque no tienen autorización, pero igual intentan cobrarlas”, alertó.
Empresas privadas y recaudación
Según el especialista, muchos radares —especialmente los móviles— no son operados directamente por la policía, sino por empresas privadas que gestionan el sistema en convenio con municipios. “La municipalidad recibe un porcentaje de las multas. Entonces la pregunta es: ¿es seguridad vial o es recaudación?”, planteó.
En ese sentido, comparó la situación con otros países y provincias: “En Brasil o en lugares como Mendoza y Córdoba, los radares están en rotondas, accesos a ciudades, lugares lógicos. Acá muchas veces están donde no te da tiempo a frenar”.
Difalco insistió en que los radares, por sí solos, no resuelven la problemática. “La mayoría de los accidentes graves y muertes ocurren en zonas urbanas, no en rutas. Y cuando le preguntás a la autoridad qué está haciendo en seguridad vial, te dicen ‘ponemos radares’. Eso no alcanza”, afirmó.
También alertó sobre situaciones de riesgo generadas por los propios controles: “Cuando la gente ve un radar de golpe, clava los frenos. Ya hubo choques por frenadas bruscas”, señaló, y recordó que existen manuales de Vialidad Nacional que indican cómo deben colocarse correctamente estos dispositivos.
Más allá de las críticas, el abogado dejó un mensaje claro para los conductores: “Hay que manejar a la defensiva. Salir con tiempo, hacer pausas, no usar el celular al volante. Muchos accidentes que figuran como ‘se cruzó un animal’ en realidad son distracciones por el teléfono”, advirtió.