
Los países del sur se rebelan contra el plan de ahorro del gas de Bruselas
La guerra energética de Vladimir Putin contra la Unión Europea (UE), por la re...
La guerra energética de Vladimir Putin contra la Unión Europea (UE), por la respuesta europea a la guerra en Ucrania, vuelve a poner a prueba la solidaridad de los Veintisiete. Aunque el gasoducto Nord Stream 1 vuelve a funcionar, el riesgo a que el Kremlin restrinja el suministro de gas en cualquier momento, con el consiguiente impacto social y económico, ha llevado a la Comisión Europea a incluir en sus planes de contingencia el compromiso a reducir un 15% el consumo de este combustible fósil entre agosto y marzo de 2023. Un movimiento voluntario que Bruselas podría hacer vinculante, por ley. La propuesta ha sido recibida con absoluta frialdad en capitales como Madrid o Lisboa y dudas y escepticismo en otras. El plan se enfrentará a su primera prueba de fuego el martes, durante una reunión extraordinaria de ministros de energía que augura ser acalorada.