
El Gobierno nacional busca acelerar privatizaciones y espera sumar hasta US$3000 millones este año
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El Gobierno nacional profundiza su plan de privatizaciones con la intención de reforzar el ingreso de dólares y reducir la participación del Estado en distintas empresas y servicios. Luego de haber recaudado más de US$1080 millones desde el inicio de la gestión, el equipo económico ahora apunta a duplicar esa cifra antes de fin de año y alcanzar entre US$2000 y US$3000 millones.
La estrategia oficial se apoya en las privatizaciones habilitadas por la Ley Bases, sancionada en julio de 2024. Aunque varios procesos avanzaron más lento de lo previsto, el Ejecutivo aceleró las negociaciones y licitaciones para concretar nuevas operaciones durante los próximos meses.
Hasta el momento, el Estado obtuvo US$1081 millones mediante ventas de activos vinculados a los sectores energético y metalúrgico. Entre las principales operaciones aparece la privatización de IMPSA, la empresa mendocina adquirida por ARC Energy en enero de 2025 por US$27 millones.
A eso se sumó la adjudicación de cuatro represas hidroeléctricas del Comahue, que generó ingresos por unos US$700 millones, además de la venta del paquete accionario de Transener por US$356 millones, en el marco de la desinversión parcial de Enarsa.
Sin embargo, gran parte de esos fondos no permanecieron en las cuentas del Tesoro, ya que fueron destinados al pago de compromisos de deuda, principalmente con bonistas y con el Fondo Monetario Internacional.
Para los próximos meses, el Gobierno tiene previsto avanzar con nuevas privatizaciones consideradas clave. Una de ellas es la venta total de Intercargo, la empresa que presta servicios de rampa en aeropuertos. La apertura de sobres está prevista para el 2 de junio y el Ejecutivo calcula recaudar al menos US$45 millones.
Otra operación central será la privatización de AySA, que podría convertirse en la primera empresa de servicios públicos privatizada durante la gestión de Javier Milei. El oficialismo espera cerrar el proceso antes de agosto y estima ingresos cercanos a los US$500 millones.
Además, el Gobierno planea desprenderse de las participaciones estatales en las centrales termoeléctricas San Martín y Manuel Belgrano, activos que forman parte del esquema de privatización de Enarsa. Según las proyecciones oficiales, ambas operaciones aportarían otros US$500 millones.
En paralelo, también avanzan distintas concesiones vinculadas a infraestructura y transporte. Entre ellas aparece la nueva licitación de la hidrovía, por donde circula gran parte de las exportaciones argentinas, además de concesiones para más de 5000 kilómetros de rutas nacionales.
El Ejecutivo también prepara novedades sobre el Belgrano Cargas, que incluirían la concesión de las líneas ferroviarias y la venta de locomotoras, vagones y otros bienes. El dinero obtenido en ese proceso sería destinado a un fondo específico para obras de infraestructura ferroviaria.