
El crimen fue en Puerto Rico│Dinero en la camioneta del cambista asesinado debilita la hipótesis del supuesto robo
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Ignacio Ramón Britez (66) fue hallado sin vida en su domicilio el último jueves. Dos encapuchados entraron, lo mataron y huyeron. Su camioneta fue abandonada
En el marco de la investigación por el homicidio de Ignacio Ramón Brítez (66), la Policía realizó mediante orden judicial la requisa de la camioneta Volkswagen Amarok recuperada en las últimas horas del viernes, donde encontraron diferentes sumas de dinero y documentación personal. A su vez, se levantaron huellas y rastros biológicos que serán incorporados a la causa para avanzar en la identificación de los implicados.
El procedimiento principal se llevó a cabo cerca de las 17 del viernes con intervención de personal de la División Criminalística y un bioquímico policial, quienes efectuaron el levantamiento de muestras, huellas y rastros en el rodado secuestrado.
Especialistas levantaron huellas y rastros biológicos de la Amarok.Algo que llama la atención es que durante la inspección del vehículo, los investigadores encontraron además de documentaciones personales pertenecientes a la víctima, la suma de 1.720.000 pesos, 2.000 reales y 10 dólares. Este dinero estaría familiarizado al oficio del hombre de 66 años, quien se dedicaba a ser cambista, pero con este hallazgo la hipótesis de un robo estaría debilitada para los especialistas encargados de la investigación.
Por otra parte, durante las tareas periciales se realizaron hisopados para la toma de muestras en puertas, volante y palanca de cambios del vehículo, elementos que serán sometidos a análisis científicos, para tratar dar con alguna pista que direccione a los criminales.
Ahorcado
En tanto, en la jornada del viernes se tomó conocimiento de los resultados preliminares de la autopsia, los cuales además de acreditar que Manito Brítez fue víctima de una muerte violenta, confirmaron que la causa de muerte fue por asfixia manual. Es decir, lo ahorcaron hasta matarlo.
De acuerdo a los datos aportados por fuentes vinculadas al caso, las primeras conclusiones de los forenses indicaron que la causa de muerte fue por una “compresión cervical gravísima, compatible con asfixia por estrangulamiento manual”. Además, su cuerpo presentaba otras lesiones en distintas partes del cuerpo.
En paralelo, en horas del mediodía, la camioneta Amarok de la víctima -con la cual los homicidas escaparon del lugar- fue hallada abandonada en un camino terrado de la zona conocida como Portón Blanco.
Vecinos de la zona ubicaron el vehículo y de inmediato reportaron a efectivos de la Unidad Regional IV, quienes se encargaron de las primeras pericias técnicas en el lugar.
Crimen y escape
En base a lo que se pudo reconstruir hasta el momento, Brítez fue atacado minutos después de las 20 del jueves, dentro de su domicilio de la calle Pindó del Loteo Weber, una zona residencial de Puerto Rico.
Durante el día mantuvo varias comunicaciones con su pareja, aunque el último intercambio de mensajes de WhatsApp se registró alrededor de las 19.15. Desde allí, la víctima no respondió más y su teléfono celular no fue ubicado hasta el momento por los investigadores, aunque se sabe que posterior al crimen fue encendido en una oportunidad y luego fue apagado.
En torno al ataque, se sabe que los malvivientes ingresaron al terreno de la víctima tras cortar una parte del tejido, en la parte posterior del terreno. Allí, se sospecha que dos encapuchados entraron a la casa y a golpes redujeron a Manito, quien fue golpeado y ahorcado dentro de su habitación.
Una vez consumado el crimen, la principal sospecha es que los autores recorrieron un camino del barrio que comunica con la zona de Portón Blanco, un sector alejado de la localidad y próximo a la costa del río Paraná que suele ser muy utilizado como ruta del contrabando, en la Amarok de Brítez. Dicho escape le pudo haber significado unos 10 minutos hasta el sector donde luego decidieron abandonar la camioneta.
Una vecina del cambista advirtió que en un determinado momento vio a dos personas con el rostro cubierto con capuchas dentro de la casa de Brítez. Incluso, mencionó que los desconocidos vieron cuando esta mujer los observaba y que de inmediato apagaron la luz de la casa, secuencia que ocurrió unos instantes antes de que la vecina alertara de la extraña situación a efectivos policiales.