
El 60% de los argentinos no llega a fin de mes
El consultor Guillermo Oliveto advierte que el consumo en Argentina está “partido en dos”
El consultor y analista de mercado Guillermo Oliveto afirmó que el consumo en la Argentina atraviesa una etapa “dual”, marcada por un 30% de la población que todavía impulsa compras de autos, viajes y tecnología, frente a un 60% que vive en la “cultura del no”: “no llego, no me alcanza”. Según explicó, la caída del ingreso disponible, la pérdida de empleo privado y el freno de la obra pública profundizaron la brecha entre quienes pueden sostener el gasto y quienes quedaron al límite.
Oliveto señaló que los sectores más golpeados del año fueron la construcción, la industria y el comercio, y resaltó el impacto del parate en las obras públicas, especialmente fuera de la Ciudad de Buenos Aires. “El mundo hace obra pública. Una cosa es reducirla en emergencia; otra es decir que no se hace nunca más”, advirtió.
Indicó que, a nivel nacional la situación es incierta: se pierden entre 10.000 y 11.000 empleos privados formales por mes, mientras que la suba de tarifas, la caída del poder adquisitivo y la competencia importada afectan al comercio, especialmente al rubro textil.
Sobre el turismo, destacó que Buenos Aires muestra señales de reanimación gracias a eventos internacionales y al retorno de visitantes regionales, aunque el turismo extranjero sigue rezagado en el país. También mencionó que la construcción empieza a dar “las primeras señales” de reactivación, clave para mover la economía popular.
En diálogo con Ámbito, dijo que el empleo formal es hoy la principal preocupación de los argentinos. “La gente está más austera y prudente. El ingreso disponible es 40% menor que en 2017”, recordó, citando datos de Ecolatina. En este contexto, consideró “imprescindible” debatir una reforma laboral que permita dinamizar el empleo privado sin poner en riesgo a los trabajadores ni a las pymes.
Pese al panorama complejo, Oliveto remarcó que Argentina tiene cuatro motores capaces de generar dólares de manera sostenida hacia 2030 —energía, minería, agro y economía del conocimiento—, pero advirtió que el desafío será llegar a esa meta “sin una sociedad más rota y con fuerte inversión en educación y cohesión social”.